9.24.2010


Es complicado ser consciente y racional durante todo el tiempo. Es complicado ser el muro contra el que golpear todo tipo de embate. Es complicado no quebrarse como una endeble rama mecida por el viento cuando sopla más viento del que podemos soportar. Es complicado no caer al suelo, no romperte en mil pedazos y, es más complicado aún, no dejar pasar unos días para lamerte las heridas.

Pero ahí es dónde sale lo mejor. Lo mejor que cada uno. De los corazones rotos, de las ilusiones perdidas, del vacío más insondable y miserable en el que caer, de la oscuridad y las sombras; del miedo y la mala suerte. Si eso no es capaz de sacar lo mejor será porque aún algo peor dentro, muy dentro de nosotros. Demasiado hondo, tal vez.

No se hizo la vida para los que sólo están dispuestos a vivirla, se hizo para los que están dispuestos a desafiarla. Siempre. Y para los que están dispuestos a perder.

Perder es la parte más interesante del juego
. Es la que te enseña como ganar.