El Domingo por la noche disfrute de una noche al fresco viendo la primera película de un realizador murciano. La obra en cuestión lleva por título "El
dildo sagrado". Se rata de una comedía bizarra sobre un director de películas
porno que intenta rodar una película "normal" con un extraño elenco de colaboradores. Hasta ahí todo bien; nada fuera de lo común. Sin embargo, y de ahí viene la razón por la que estoy escribiendo esta entrada en el blog, la película está rodada sin medios de ningún tipo. Ni una cámara decente (esta rodada con una cámara
Sony de las que puedes comprar en
Saturn), no tiene iluminación, ni dirección de fotografía...en fin, como su propio autor, Joaquín Regadera, admite en algún que otro foro la película es "un desastre técnico" y, la verdad, hasta ahí tampoco pasa nada. A mi no me parece mal que las películas sean técnicamente desastrosas. Algunas se
benefician de eso y todo, así que bien. El problema, el autentico problema, es que la estructura, la narración, las tramas, los personajes...en resumen: lo que hace que una pelicula funcione. Pues eso, eso tampoco es que estén especialmente bien. Los personajes aparecen y no sabes muy bien porqué, y las tramas no están bien resueltas, la última parte de la película es un lío total y, de hecho, no entendí muy bien el rollo de
rebeldía entre el cura y su ¿hermano?. Lo que quiero decir con esto es que puedes hacer una
peli con dos duros o con cero duros y no pasa nada, muchas
pelis de grandes realizadores se hicieron casi sin presupuesto y fueron bien, el problema es cuando haces una
peli sin presupuesto y con un guión que no está
currado, eso ya me parece peor. Lo
mínimo que se puede esperar de un autor que pretende escribir y dirigir (y producir) un largo (su largo) - en el tema de cortos la cosa ya
cambia un poco - es que su
historia sea, al menos, consistente. En este caso no lo es, y es mi opinión claro. En definitiva, Dios bendiga el
amateurismo arrojado, suicida y
energético, todo el respeto para eso. Pero con historia, personajes, tramas, situaciones, motivaciones y objetivos. Si te olvidas del guión te olvidas de la película. Aunque ruedes en super 35mm.
Una mención a parte para los actores que, en mi opinión, estaban bastante bien en general.