11.25.2014
4.20.2014
Tiempo
Existen los lugares, y existen las islas. Además, también existe el mañana. Pero no podemos asegurar que ninguno de estos nos vayan a recibir con los brazos abiertos. Tampoco lo contrario. La incertidumbre que acompaña al mañana es inherente a cualquier otro espacio, la diferencia entre el mañana y cualquier lugar es que no podremos sentarnos en el tiempo a verlo pasar; pasará sin más.
11.07.2010
Nunca dejas de sorprenderte, y sabes que tengo razón. Que no miento. Nunca, nunca dejas de aprender y todo parece nuevo, aunque en realidad es viejo; muy viejo. Pero que sea viejo no significa, ni mucho menos, que sea incapaz de ser diferente. Cada cosa es diferente. Cada cosa, esta cosa también. Cada cosa.
10.25.2010
10.12.2010
Por suerte te he vuelto a ver. Por suerte para mi, claro. A ti te da igual, y eso está bien; pone a las cosas en su lugar, y el orden está bien. Muy bien.
Pero te diré que está aún mejor que el orden: lo real. Lo cierto. Lo que es y lo que no es. Las cosas, así como son. Sin más, ni menos tampoco. Y la realidad es que ésto no es gran cosa, no significa nada y que todo ha pasado por ser una confusión, una flor de un día, un espejismo agradable y la confirmación de que el vacío puede ser un buen lugar, siempre que no estés obligado a vivir en él por imperativo legal, personal o circunstancial.
Pero, vamos, que he tenido suerte. Mucha suerte.
10.08.2010

Te encontré sentado en un rincón, como una marioneta sin cables, tirada y sin vida aparente. Te pregunté: ¿qué tal? y tu me respondiste "bien, bien!" y yo sabía que mentías que estabas sola y deprimida, que el vacío era tu nueva estación y que el regreso era una caída hacía arriba. Que triste, que triste. Eso fue lo que pensé. Que triste.
9.27.2010
Calmé la inocencia y la pasión, junté el miedo y lo dejé entre la nada y el todo. En la suspensión más académica y racional, me traicioné para hacerlo y olvidé el hecho de que no eres nadie, ni eres nada, ni serás nunca nada...salvo aquello que yo quiera que seas. Aunque sólo sea aquí, aquí dentro. En lo más profundo. Sin luz ni falsos bálsamos. Aquí, y siempre aquí, tú y los demás, ellos y ellas; los demonios.
9.25.2010
Me deslizo como un reptil, como un insecto. Me agarro a la máscara y ésta me atrapa. Me dice:
"Soy tuya, soy tuya. Soy tú"
"Soy tuya, soy tuya. Soy tú"
9.24.2010
Es complicado ser consciente y racional durante todo el tiempo. Es complicado ser el muro contra el que golpear todo tipo de embate. Es complicado no quebrarse como una endeble rama mecida por el viento cuando sopla más viento del que podemos soportar. Es complicado no caer al suelo, no romperte en mil pedazos y, es más complicado aún, no dejar pasar unos días para lamerte las heridas.
Pero ahí es dónde sale lo mejor. Lo mejor que cada uno. De los corazones rotos, de las ilusiones perdidas, del vacío más insondable y miserable en el que caer, de la oscuridad y las sombras; del miedo y la mala suerte. Si eso no es capaz de sacar lo mejor será porque aún algo peor dentro, muy dentro de nosotros. Demasiado hondo, tal vez.
No se hizo la vida para los que sólo están dispuestos a vivirla, se hizo para los que están dispuestos a desafiarla. Siempre. Y para los que están dispuestos a perder.
Perder es la parte más interesante del juego. Es la que te enseña como ganar.
9.22.2010

Han pasado unos días desde el comienzo del verano. Arturo ya no daba señales de vida, se había marchado. Esfumándose tal y como lo hacía el humo de su cigarro cuando se retorcía sobre nuestras cabezas cada vez que hablábamos cara a cara.
Yo ya sabía que no perdonaba mis palabras, que se había marchado por todo lo que dije. También sabía que no era de los que huían de la verdad. Tal vez no huía de la verdad, ni de mi. Tal vez simplemente no tenía ganas de continuar con esta farsa cómoda que yo había creado y maquillado para él.
Mi madre no ha llegado a conocer a Arturo, no sabe ni de su existencia. Para ella sigo al otro lado, cerca del resto y alejada de personas como él. Alejada de todos, en realidad. Otra mentira. Es sorprendente lo complicado que es vivir tu propia vida sin mentir continuamente.
Si he de ser sincera, extraño a Arturo. Aunque hable con frialdad y me cueste identificar los sentimientos. Aún así, sí; lo extraño. Que no quisiera seguir con él, que lo hubiera utilizado de forma vil, no quiere decir que no lo amase. Es cierto que para las personas como yo aquello conocido como amor no es sino otra forma de, otro método, llenar un vaso que, desde luego, siempre estaba vacío. Y no es sorprendente, por eso soy una persona sin alma.
No tener alma te convierte en un vampiro victima del ansia y el amor, para nosotros, los desalmados, es simplemente otra forma más de vampirismo. Otra cosa con la que saciar nuestra sed.
9.21.2010
9.20.2010
Sé que no hay una mentira, que no es un engaño. También sé que, tal vez, no sea tan real como parece pero me gustaría creerlo. Es más fácil si lo crees, si simplemente tienes fe. La fe funciona, es cierto.
Y da igual si, en principio, no es muy perfecto. No tiene que serlo. Lo perfecto es peor que la fe; la fe al menos funciona. Lo perfecto no funciona porque no existe nada perfecto.
Y no quiero nada perfecto, me conformo con que sea real.
9.17.2010
9.16.2010
Así que olvídate de los planes, no sirven; no valen. Orquestan la geometría imperfecta de un terreno amorfo, desconocido, caprichoso y sin sentimientos. Son por lo tanto inútiles delirios de control. Así son las cosas. Tu vida, la mía.
9.15.2010
Existe enfermedades raras. Tan raras como la tuya. Enfermedades sin cura aparente, sin tratamiento y sin diagnóstico más allá de lo que parece evidente: que estás enfermo. Y en una de esas, en una de esas miradas furtivas al espejo, al profundo vacío de tus ojos enfermos encuentras que la cura a todos tus males pasa por olvidar tus males y en determinar que la enfermedad no es tal cosa. Es otra cosa, algo, sí. Pero tal vez simplemente otro estado mental y físico. Ni un parásito, ni un agente infeccioso; siquiera un defecto. Pero algo, al fin y al cabo. Algo.
9.13.2010
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